Mi historia
Hola, soy Carlos Góngora
Como coach especializado en dieta carnívora y estilo de vida, he conocido, asesorado y guiado a miles de personas con problemas de salud que no lograban encontrar una solución a sus problemas de sobrepeso y se encontraban inmersos en un sufrimiento constante, viendo cómo se deterioraba su salud con el paso del tiempo, disminuyendo notablemente su calidad de vida y viviendo constantes frustraciones en sus intentos para perder peso.
Hace unos años yo también estuve en ese lugar… en el lugar que estás tú ahora.
En agosto de 2014 me diagnosticaron síndrome metabólico, que es el nombre que se le da a un grupo de factores de riesgo como obesidad abdominal, triglicéridos elevados, niveles bajos de colesterol HDL, presión arterial alta y niveles elevados de azúcar en sangre, que aumentan el riesgo de padecer enfermedad cardíaca, diabetes y otros problemas de salud.
Es un hecho… Cuantos más factores tenemos, mayor es el riesgo de enfermedad cardíaca, diabetes y accidente cerebrovascular, entre muchas otras enfermedades.
A mis 37 años ya tenía hipertensión: mi presión se encontraba por arriba de 160 mmHg, con triglicéridos elevados y obesidad (exceso de más de 50 kilos). Ya presentaba algunos rasgos de piel gruesa y oscura en el cuello y otras partes del cuerpo, signos frecuentes de lo que se conoce como hiperinsulinemia, el estado previo a la diabetes 2.
De continuar por ese camino, el desenlace inevitable para mí era una lenta agonía y un sufrimiento constante hasta un final que te puedes imaginar… Fue entonces que dije
¡BASTA!
Realicé estudios e investigaciones y experimenté con diversos tipos de alimentación, entre ellas la dieta paleo y la dieta cetogénica, entre 2016 y 2018. Logré perder peso y acomodar un poco mis analíticas, pero no estaba satisfecho del todo con los resultados: me sentía mejor, pero no óptimo. Había perdido mucha masa muscular, aún tenía grasa en el cuerpo y ciertos malestares que no habían desaparecido.
Siguiendo con mi experimentación, me di cuenta de que potenciaba notoriamente mi salud en los períodos en los que me alimentaba con altas cantidades de carne. Fue entonces cuando conocí la dieta carnívora, y a partir de allí mi vida finalmente dio un giro de 180°.
Logré eliminar toda la grasa acumulada, recuperar y aumentar mi masa muscular, dejé de sufrir malestares intestinales, logré mayor claridad mental, aumentó mi productividad… y es una larga lista de cambios positivos. Sentía mucha vitalidad; parecía como si le hubiera restado años a mi vida. Todos esos cambios nunca los experimenté con otra dieta.
Desde el 1 de mayo de 2018 mi alimentación está basada únicamente en alimentos de origen animal: esto es lo que define a una dieta carnívora.
Hoy, luego de toda mi experiencia, de mis investigaciones y experimentaciones conmigo mismo, quiero compartirte la dieta definitiva con la que logré pasar de todos los padecimientos y malestares que sufría constantemente a un grado superior de máxima plenitud y salud.